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2026-2027
Noche europea de las personas investigadoras (25 de septiembre de 2026).
La AAUV colabora en la noche europea de las personas investigadoras (Viernes 25 de septiembre de 2026) Os esperamos a todos de 19h a 23h en el campus de Burjassot de la UV
Proximos eventos.....
Colabora: Universitat de Valencia, Observatori, Departament D'Astronomia i Astrofísica, Adr física i SeDi
La hipótesis de la Tierra No-Rara
Son interesantes todas estas disquisiciones acerca de la plausibilidad de la vida inteligente. Personalmente, opino que no hay razón para ser pesimistas al respecto, y en este post trataré de argumentar por qué. Antes de nada, quiero advertir que este texto fue escrito un poco a volapié, y no agota todas las posibilidades del debate ni lo pretende. Es sesgado, dirigido y, en ocasiones, efectista; pero aun así creo que contiene alguna idea utilizable, y que, por una cosa o por otra, puede ser interesante. Empecemos.
Pensemos una cosa: en eso que llamamos las "condiciones necesarias para la vida" hay bastantes parámetros cuya influencia desconocemos por completo; tratamos de extrapolar a partir de un solo caso, el nuestro, y eso es muy peligroso. Por ejemplo, no sabemos si nuestra evolución ha sido un caso tardío de aparición de inteligencia. Pero bueno, podríamos estar de acuerdo en que hacen falta del orden de miles de millones de años para que evolucione vida inteligente en un mundo que lo permita (esto es, para que sea estadísticamente apreciable esa posibilidad); aun en ese caso, hay que pensar que sólo en nuestra Galaxia hay decenas de miles de millones de estrellas, y que más de una décima parte de ellas no forman parte de sistemas múltiples (éstos los descartamos en primera aproximación, porque a primera vista parecen gravitatoriamente menos estables); aun siendo la vida inteligente algo altamente improbable (pongamos que así es), ¿no mejora la situación cuando puede suceder en diez mil millones de sitios? ¿Y si puede suceder en diez mil millones de veces diez mil millones?
Claro, pero cabe pensar que no todas esas estrellas pueden albergar vida. Bien pues: ¿qué cosas debo mirar para ir "eliminando de la lista" las estrellas en las que no puede haber nunca vida? La realidad es que no lo tenemos muy claro, porque para al menos especular hace falta saber algo del sistema planetario que rodea a la estrella. Y lo cierto es que sabemos muy poco de cómo se forma un sistema planetario. Es más: aun conociendo bien el sistema planetario, tenemos algún problemas para definir claramente cómo de probable es que aparezca vida inteligente. ¿Vida? Bueno, siendo optimistas nos la podemos imaginar casi en cualquier sitio, pero ¿vida inteligente? ¿Es mejor que el planeta sea cálido y acogedor o es mejor que sea hostil y exigente? ¿Cómo de cálido? ¿Cómo de hostil? Miramos a nuestro planeta, a nuestro sistema planetario y nos decimos: pues debería ser como esto. Y es al contrario: sabemos que si es como esto puede funcionar, pero ignoramos si hay otras cosas que también pueden funcionar. Ignoramos también cómo de probable es que funcione en un planeta como el nuestro; si volviéramos a ver la película de la Tierra desde el principio, ¿apareceríamos al cabo de 2000 millones de años en lugar de 3500? ¿Nos habríamos extinguido con los dinosaurios? ¿Existiríamos acaso? ¿Somos probables o somos improbables? Jugamos a las adivinanzas y le preguntamos al Universo cuánta gente como nosotros ha visto; y, como tantas veces, lo probable es que ésa sea la pregunta incorrecta. Sabemos poco, muy poco, y a veces nos alegramos o nos entristecemos porque algo hemos de pensar, y es una mierda pensar que no sabemos qué pensar.
Pero ya basta de rigor lógico. La gente se está mojando, y yo también lo voy a hacer. Y lo haré con la única actitud que es lógica: pensando que no somos tan especiales. No lo digo sólo porque, sistemáticamente, cuando alguien ha pensado que somos éramos especiales ha resultado estar equivocado; ese argumento está bien, pero no sabe de las razones que lo hacen cierto. Miraré al Segundo Principio de la termodinámica, que nos viene a decir más o menos que lo muy muy improbable no sucede. Que las cosas que suceden son las que son razonablemente probables. Desde luego, soy completamente incapaz de demostrar que no somos un suceso altamente improbable, pero ya puestos a apostar en base a nada, prefiero apostar por cosas razonables que por cosas excepcionales. En mi fabulación, diez mil millones de años más o menos sería lo necesario para que empiece a aparecer vida inteligente en algunos puntos del universo. Ahora mismo el universo tiene 13700 millones de sanísimos años, y hemos aparecido nosotros. No somos un caso excepcional, sino uno más entre otros muchos. En mi fábula, las preguntas relevantes son otras: ¿por qué no aparecimos antes? Si somos uno entre otros, ¿por qué no los vemos? (la pregunta de Fermi) Por desgracia, a la hora de responder a estas preguntas nos encontramos también con el muro de nuestra ignorancia; hay muchas respuestas posibles, a cuál más difícil de refutar que la anterior, y podemos elegir pensar que tenemos la respuesta o que todo este planteamiento no sirve para nada. Pero ya lo había dicho: no creo que podamos hacer ciencia sólida sobre estas cosas. Aún somos jóvenes y tenemos mucho que aprender. Con suerte, llegaremos a ver avanzar la respuesta a alguna de estas preguntas. Esperemos que no haga falta mucha suerte, o el Segundo Principio nos dirá que nones :-)
Pensemos una cosa: en eso que llamamos las "condiciones necesarias para la vida" hay bastantes parámetros cuya influencia desconocemos por completo; tratamos de extrapolar a partir de un solo caso, el nuestro, y eso es muy peligroso. Por ejemplo, no sabemos si nuestra evolución ha sido un caso tardío de aparición de inteligencia. Pero bueno, podríamos estar de acuerdo en que hacen falta del orden de miles de millones de años para que evolucione vida inteligente en un mundo que lo permita (esto es, para que sea estadísticamente apreciable esa posibilidad); aun en ese caso, hay que pensar que sólo en nuestra Galaxia hay decenas de miles de millones de estrellas, y que más de una décima parte de ellas no forman parte de sistemas múltiples (éstos los descartamos en primera aproximación, porque a primera vista parecen gravitatoriamente menos estables); aun siendo la vida inteligente algo altamente improbable (pongamos que así es), ¿no mejora la situación cuando puede suceder en diez mil millones de sitios? ¿Y si puede suceder en diez mil millones de veces diez mil millones?
Claro, pero cabe pensar que no todas esas estrellas pueden albergar vida. Bien pues: ¿qué cosas debo mirar para ir "eliminando de la lista" las estrellas en las que no puede haber nunca vida? La realidad es que no lo tenemos muy claro, porque para al menos especular hace falta saber algo del sistema planetario que rodea a la estrella. Y lo cierto es que sabemos muy poco de cómo se forma un sistema planetario. Es más: aun conociendo bien el sistema planetario, tenemos algún problemas para definir claramente cómo de probable es que aparezca vida inteligente. ¿Vida? Bueno, siendo optimistas nos la podemos imaginar casi en cualquier sitio, pero ¿vida inteligente? ¿Es mejor que el planeta sea cálido y acogedor o es mejor que sea hostil y exigente? ¿Cómo de cálido? ¿Cómo de hostil? Miramos a nuestro planeta, a nuestro sistema planetario y nos decimos: pues debería ser como esto. Y es al contrario: sabemos que si es como esto puede funcionar, pero ignoramos si hay otras cosas que también pueden funcionar. Ignoramos también cómo de probable es que funcione en un planeta como el nuestro; si volviéramos a ver la película de la Tierra desde el principio, ¿apareceríamos al cabo de 2000 millones de años en lugar de 3500? ¿Nos habríamos extinguido con los dinosaurios? ¿Existiríamos acaso? ¿Somos probables o somos improbables? Jugamos a las adivinanzas y le preguntamos al Universo cuánta gente como nosotros ha visto; y, como tantas veces, lo probable es que ésa sea la pregunta incorrecta. Sabemos poco, muy poco, y a veces nos alegramos o nos entristecemos porque algo hemos de pensar, y es una mierda pensar que no sabemos qué pensar.
Pero ya basta de rigor lógico. La gente se está mojando, y yo también lo voy a hacer. Y lo haré con la única actitud que es lógica: pensando que no somos tan especiales. No lo digo sólo porque, sistemáticamente, cuando alguien ha pensado que somos éramos especiales ha resultado estar equivocado; ese argumento está bien, pero no sabe de las razones que lo hacen cierto. Miraré al Segundo Principio de la termodinámica, que nos viene a decir más o menos que lo muy muy improbable no sucede. Que las cosas que suceden son las que son razonablemente probables. Desde luego, soy completamente incapaz de demostrar que no somos un suceso altamente improbable, pero ya puestos a apostar en base a nada, prefiero apostar por cosas razonables que por cosas excepcionales. En mi fabulación, diez mil millones de años más o menos sería lo necesario para que empiece a aparecer vida inteligente en algunos puntos del universo. Ahora mismo el universo tiene 13700 millones de sanísimos años, y hemos aparecido nosotros. No somos un caso excepcional, sino uno más entre otros muchos. En mi fábula, las preguntas relevantes son otras: ¿por qué no aparecimos antes? Si somos uno entre otros, ¿por qué no los vemos? (la pregunta de Fermi) Por desgracia, a la hora de responder a estas preguntas nos encontramos también con el muro de nuestra ignorancia; hay muchas respuestas posibles, a cuál más difícil de refutar que la anterior, y podemos elegir pensar que tenemos la respuesta o que todo este planteamiento no sirve para nada. Pero ya lo había dicho: no creo que podamos hacer ciencia sólida sobre estas cosas. Aún somos jóvenes y tenemos mucho que aprender. Con suerte, llegaremos a ver avanzar la respuesta a alguna de estas preguntas. Esperemos que no haga falta mucha suerte, o el Segundo Principio nos dirá que nones :-)
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4 comentarios:
Soy totalmente partidario, al giual que tu, de la idea de que no somos especiales. De hecho, al terminar la conferencia de Sabadell, se le planteó una cuestión parecida a lo que propones, y él contestó que hablar de "Tierra rara" no es decir "Tierra única". Supongo que los defensores de la Tierra rara lo que dicen es que es más improbable que, por ejemplo, los miles de millones de civilizaciones de los que tanto se ha hablado.
Me resisto a pensar que estamos solos... ;)
Alone is boring! :-D
También está la posibilidad planteada por Lem: la imposibilidad de comunicación con otras inteligencias surgidas por caminos evolutivos muy distintos al nuestro. Sería una soledad especialmente aterradora a la vez que frustante y decepcionante.
Pak, cuidado con la hipótesis de La Tierra Rara. Algunas de sus aseveraciones tienen una base científica muy dudosa: el problema de todas las generalizaciones a partir de un solo ejemplo, como discriminar entre relaciones necesarias y simples casualidades. Además es poco novedosa ya que sus planteamiento básicos ya fueron expuestos por Ernst Mayr en un debate mantenido con Sagan en torno a las posibilidades de éxito del SETI. Por último y aun incurriendo en la falacia ad verecundiam, un tercer autor se unió poco despues de la propuesta inicial al duo de Ward y Brownlee, Guillermo Gonzalez, de la Sociedad Bíblica Americana, un grupo de dudosa imparcialidad en el tema.
Aunque puedan ser divertidos no tenemos que olvidar la inutilidad de todos estos argumentos a priori y emplear la tecnología que poseemos para encontrar la respuesta. Aunque la respuesta sea una raza de máquinas autorreplicantes enemigas de toda vida orgánica.
Yo también quiero creer que no estamos solos...
A pesar de todo, yo también quiero creer que no estamos solos.
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